La investigación del Colegio duró cuatro meses. Durante ese tiempo, se le pidió a Rachel en dos ocasiones que aportara documentación adicional y que hablara por teléfono con un investigador. Llevó un registro de todas las comunicaciones, todas las fechas y todos los nombres.
La resolución del Colegio se hizo pública un jueves por la tarde. Rachel leyó la carta tres veces, de pie en su cocina. La Junta había determinado que el Dr. Harmon no había cumplido con el nivel de atención exigido en dos de las tres denuncias, incluida la suya. Su licencia quedó en situación de prueba durante dos años, con requisitos obligatorios de formación continua y supervisión periódica de su práctica. No se trataba de una revocación de la licencia. No se lo esperaba.
Lo que le importaba, tal y como le dijo al abogado, era que constara en el expediente. Cualquiera que consultara la licencia del Dr. Harmon lo vería publicado. Otros propietarios de mascotas que tuvieran dudas podrían encontrarlo. Eso era lo que ella había querido.