Cuando la mayoría de la gente cambia un neumático desgastado, suele tener una sola cosa en mente: deshacerse de él. Los neumáticos viejos suelen acabar apilados en los garajes, escondidos detrás de cobertizos o enviados a centros de reciclaje. Son voluminosos, sucios y no son precisamente lo primero que se te viene a la mente cuando estás diseñando un bonito espacio al aire libre. Por eso, los visitantes siempre se sorprenden al entrar en el jardín de esta mujer.
A primera vista, todo parece un jardín trasero cuidadosamente diseñado, lleno de flores de colores, acogedoras zonas para sentarse y decoraciones con encanto. Nada parece fuera de lugar. Entonces, ella señala uno de sus parterres y sonríe. «¿Qué crees que era eso antes?», pregunta. La respuesta pilla a casi todo el mundo desprevenido. Un neumático viejo. A lo largo de los años, ha encontrado docenas de formas creativas de dar una segunda vida a los neumáticos desechados en lugar de tirarlos a la basura. Cada proyecto resuelve un problema diferente en su jardín, lo que demuestra que con un poco de imaginación se pueden lograr grandes cosas.
En cuanto empezó a mostrarnos el jardín, la primera idea llamó la atención de inmediato.