Un hombre descubre una «casa» oculta sin puertas ni ventanas; al ver lo que hay dentro, llama a la policía

La lluvia matutina había empapado el suelo del bosque, dejando los árboles circundantes resbaladizos y embarrados. James buscó en el claro cualquier cosa a la que pudiera trepar, pero las ramas caídas estaban demasiado podridas para soportar su peso. Negándose a rendirse, utilizó su navaja para cortar una rama gruesa y resistente de un pino vivo. Arrastró la pesada rama hasta allí, clavando un extremo en el barro blando y apoyando la parte superior contra el muro de piedra.

Era una estructura inestable. La escalera improvisada crujía bajo su peso, y sus botas de montaña mojadas resbalaban contra la corteza mientras comenzaba a subir. Con cada paso que daba, la rama se doblaba peligrosamente. James mantenía la mirada fija en los barrotes de hierro que tenía encima, con el corazón latiéndole con fuerza contra las costillas.

Llegó a la punta de la rama y extendió los brazos, agarrándose a los fríos barrotes de hierro para estabilizarse. Manteniendo un equilibrio precario sobre la estrecha rama de madera, acercó la cara a la abertura y escudriñó la oscuridad. Esperaba ver el esqueleto polvoriento y vacío de una obra abandonada. En cambio, lo que vio en el interior le dejó sin aliento…