Un hombre descubre una «casa» oculta sin puertas ni ventanas; al ver lo que hay dentro, llama a la policía

El edificio tenía la forma de un gran bloque de dos plantas, pero carecía por completo de las características más básicas de una casa. James dio dos vueltas completas al perímetro, pasando la mano por la fría piedra. No había puerta principal, ni puerta trasera, ni ventanas en la planta baja. Las paredes eran una barrera sólida e ininterrumpida de mampostería gris.

La única ruptura en la arquitectura se encontraba en lo alto, en la segunda planta: una única y amplia abertura rectangular tallada en la piedra, pero que no permitía ver fácilmente el interior. Unas gruesas y pesadas barras de hierro estaban ancladas profundamente en el marco, sellando herméticamente la abertura. Parecía más una fortaleza o una cámara acorazada moderna que una vivienda.

James se quedó de pie en el silencioso claro, con la mirada fija en las barras de hierro. ¿Por qué alguien dedicaría tiempo y dinero a construir una estructura de piedra impecable y de gran calidad en lo más profundo del bosque, solo para impedir por completo el acceso a ella? La ausencia de cualquier entrada desafiaba la lógica. Necesitaba saber qué había detrás de aquellas paredes sin ventanas, pero subir a la segunda planta supondría una apuesta temeraria.