En el interior, Ava creó los espacios que más importan cuando una casa es también tu refugio. El dormitorio se encuentra en el extremo más tranquilo del contenedor, lo suficientemente separado de la sala de estar principal como para que resulte privado sin que la casa parezca dividida. Construyó la cama sobre una plataforma elevada con cajones ocultos debajo, convirtiendo lo que podría haber sido un espacio muerto en un lugar de almacenamiento. La fresca ropa de cama blanca, una manta con textura y una fina lámpara de pared dan a la habitación un aire de hotel, mientras que una ventana cuidadosamente colocada enmarca una vista de los árboles del exterior. Por la mañana, esa ventana es lo primero que ve.

Ava dice que el verdadero truco no fue intentar meter una casa normal en un contenedor. Fue aceptar la forma de la estructura y diseñar en torno a ella. Por eso el dormitorio parece tranquilo y no apretado, y por eso el baño parece pulido en vez de improvisado. Cada rincón parece decir que, en las manos adecuadas, incluso un espacio pequeño pero bien diseñado puede resultar deliberado, tranquilo e inesperadamente bello.