Un niño entra en el parque de bomberos con un recorte de periódico; al leerlo, el bombero se echa a llorar

La lluvia se colaba por las puertas abiertas de la estación 42 cuando el bombero veterano Leo Dunne oyó el suave golpeteo de unas zapatillas mojadas sobre el hormigón. Se giró desde el camión y vio a un niño pequeño de pie justo en la entrada de la estación, empapado, pálido y en silencio.

El niño sostenía una funda de plástico contra su pecho como si fuera algo precioso. Leo se agachó frente a él y le preguntó su nombre, pero el niño se limitó a mirarlo con los ojos muy abiertos y asustados.

Entonces el niño le entregó la funda. Dentro había un viejo recorte de periódico, amarillento por los bordes. El titular trataba sobre el incendio del edificio Harren de hacía diez años. La foto mostraba a Leo sacando del humo a una mujer gravemente quemada. Su nombre aparecía impreso debajo. El niño señaló a la mujer y, a continuación, señaló con urgencia hacia la calle.