Científicos colocan este pulpo robot al lado de un pulpo coco y ocurre algo extraño…

Pronto, un cangrejo se paseó por la arena, completamente inconsciente de que había entrado en un vecindario muy malo. El pulpo coco se congeló. Su cuerpo se aplanó, sus ojos se clavaron en el cangrejo y su caparazón se convirtió en parte escondite y parte emboscada. El pulpo robot estaba sentado cerca, sin hacer absolutamente nada, lo que de alguna manera le hacía parecer parte del plan.

Entonces el cangrejo se acercó demasiado. De repente, el pulpo coco salió disparado hacia delante, lo rodeó con sus brazos y tiró de él hacia su caparazón. Fue rápido, inteligente y ligeramente desleal, lo que, en el océano, suele significar que fue un movimiento de caza perfecto. El robot lo filmó todo en silencio, mostrando exactamente por qué se había introducido: para captar de cerca el comportamiento natural de los animales, sin que un buzo humano arruinara el momento.