El misterio del asesino del Zodiaco: ¿un nuevo sospechoso lo ha cambiado todo por fin?

Crédito de la foto: Departamento de Policía de San Francisco/ Wikimedia Commons

El asesino que convirtió el miedo en un juego

Durante más de medio siglo, el Asesino del Zodiaco ha vivido en el oscuro rincón de la historia del crimen estadounidense donde confluyen los hechos, el miedo y la obsesión. No fue el asesino más prolífico que ha visto Estados Unidos, pero se convirtió en uno de los más infames porque quería que el mundo lo viera. El horror era real, pero también lo era el teatro.

Sus ataques confirmados ocurrieron en el norte de California a finales de los años sesenta. Las parejas eran el blanco en lugares tranquilos, un taxista fue asesinado en San Francisco, y las comunidades aterrorizadas empezaron a preguntarse si la siguiente carta en el periódico traería otra amenaza. El asesino se cobró muchas más víctimas de las que la policía pudo probar, pero oficialmente se le atribuyeron cinco asesinatos.

Lo que le hacía diferente era su actuación. Enviaba cartas, pistas, amenazas y mensajes codificados a los periódicos. Eligió un nombre para sí mismo. Dibujó un símbolo. Convirtió el asesinato en un juego público y desapareció antes de que nadie pudiera arrastrarlo a un tribunal. Por eso, décadas después, una pregunta sigue teniendo fuerza: ¿se escondía finalmente el rostro a plena vista, en algún lugar dentro de la pila de viejos archivos, esperando una última conexión?