Al principio, es tan sutil que no todos lo notan de inmediato. Un ligero movimiento. Un cambio en la estructura. Luego, lentamente, los pasos empiezan a cambiar. Lo que parecía sólido hace unos momentos empieza a moverse. Las secciones se deslizan hacia atrás. Los bordes bajan. Y en cuestión de segundos, la escalera ya no parece una escalera. Un espacio se abre donde solían estar los escalones. Limpio. Suave. Intencionado. La mujer no duda.
Como si ya lo hubiera hecho antes, avanza. Guiando su silla de ruedas directamente al espacio que se ha formado. La multitud se calla. Porque ahora está claro… Esto no ha sido una suposición. No era un riesgo. Ella sabía exactamente lo que estaba haciendo.
Y tan rápido como empezó… Toda la estructura comienza a moverse de nuevo.