Una creadora de contenidos recibía misteriosos ingresos en su cuenta. Cuando por fin descubrió la verdad, todo cambió

El pánico empezó a sustituir rápidamente a la confusión inicial de Lena mientras observaba el creciente saldo en su pantalla. Como creciente creadora de contenidos con un perfil público, había tenido que lidiar con su buena ración de toxicidad en Internet y comportamientos que traspasaban los límites. Recientemente se había visto obligada a bloquear a varios seguidores masculinos intensamente espeluznantes que se habían pasado de la raya en sus secciones de comentarios y mensajes directos.

«¿Y si es uno de ellos?», se susurró a sí misma, con un frío nudo de terror apretándole el estómago mientras miraba la pantalla. Pensó en los seguidores masculinos intensamente espeluznantes que se había visto obligada a bloquear recientemente de sus plataformas, preguntándose si un acosador obsesivo había rastreado de algún modo sus números de ruta privados sólo para forzar su entrada en su vida real.

Esperando otra explicación, intentó llamar a su sucursal bancaria local, pero los agentes del servicio de atención al cliente no pudieron darle ninguna respuesta inmediata y clara sobre la fuente. Sólo pudieron decirle que la entrada de fondos estaba legalmente autorizada y procedía de una fuente corporativa de alta seguridad y verificada en el extranjero. Estas crípticas noticias no sirvieron para calmar la ansiedad de Lena, que se disparaba y la dejaba con interminables noches de angustia.