Coloca siempre una bolsa en el retrovisor del coche cuando viajes solo: te explicamos por qué…

Puede reducir el resplandor del sol mientras el coche está aparcado

En días soleados, los retrovisores laterales pueden reflejarintensosdestellos de luz solar. En algunos aparcamientos, ese resplandor rebota directamente en el interior del vehículo, hacia las personas cercanas o incluso de vuelta hacia tus ojos cuando regresas al coche. No es el mayor problema de viaje del mundo, pero puede resultar molesto.

Cubrir el retrovisor mientras el coche está aparcado puede suavizar ese reflejo. Esto resulta más útil en aparcamientos abiertos, en las cunetas de las carreteras del desierto, en las zonas de aparcamiento de la playa o en cualquier lugar donde el sol esté bajo y con fuerza. Si tu coche va a estar aparcado un rato, una bolsa puede evitar que el retrovisor actúe como un pequeño reflector.

Pero aquí es también donde la advertencia cobra mayor importancia. Nunca conduzcas con una bolsa sobre el retrovisor lateral para bloquear la luz del sol. Eso supone un peligro mayor que el propio deslumbramiento, ya que pierdes la visión de lo que ocurre detrás y a los lados de tu coche. Utiliza gafas de sol, viseras, tintado de lunas que cumpla con la normativa local o, simplemente, ajusta tu posición de forma segura. La bolsa es un truco para aparcar, no para conducir. Antes de arrancar el motor, hay que quitar la bolsa. Sin excepciones, sin atajos. Ese único hábito hace que el truco siga siendo útil en lugar de arriesgado.