Coloca siempre una bolsa en el retrovisor del coche cuando viajes solo: te explicamos por qué…

Puede evitar ataques de pájaros o lesiones

Si aparcas a menudo bajo los árboles, es posible que hayas visto cómo ocurre esto: un pájaro ve su reflejo en un retrovisor lateral y decide que ha encontrado a un rival. Picotea. Aletea. Golpea el cristal una y otra vez. A veces deja arañazos, excrementos o pequeñas marcas en la carcasa del espejo antes de rendirse. En ocasiones, los pájaros incluso se hieren al picotear su propio reflejo.


Una funda puede evitarlo al ocultar la superficie reflectante. El pájaro ya no ve a otro pájaro mirándole fijamente, por lo que normalmente no hay nada a lo que desafiar. Esto resulta muy útil cerca de campings arbolados, aparcamientos de playa, tranquilas carreteras rurales o entradas de garaje donde los pájaros se reúnen cada mañana.

Para quien viaja solo, esto parece un problema menor hasta que ocurre durante un viaje. Regresas al coche, cansado y listo para partir, solo para encontrarte un espejo manchado o dañado. Ese es el tipo de pequeño contratiempo de viaje que parece mucho mayor cuando no hay nadie cerca para ayudar. Cubrir el espejo antes de salir del coche puede reducir la probabilidad de que se ensucie con excrementos de pájaro, se dañe el espejo y tengas que lidiar con la molesta limpieza posterior. Es sencillo, pero tu yo futuro te lo agradecerá más adelante.