Coloca siempre una bolsa en el retrovisor del coche cuando viajes solo: te explicamos por qué…

Suena como uno de esos consejos curiosos que se oyen una vez y nunca se olvidan: cuando viajes solo, coloca una bolsa sobre el retrovisor del coche. Al principio, parece casi demasiado sencillo como para que tenga importancia. ¿Una bolsa de plástico del supermercado? ¿En un retrovisor? ¿En serio?

Pero este pequeño hábito tiene algunos usos prácticos, sobre todo cuando aparcas en un lugar desconocido. Piensa en los aparcamientos de hoteles, campings, áreas de descanso, aparcamientos de aeropuertos, entradas nevadas o una calle tranquila en un barrio que no conoces. La bolsa no es mágica. No convertirá tu coche en una caja fuerte, y nunca debe sustituir a los hábitos básicos de seguridad. Aun así, si se usa correctamente, puede proteger tu retrovisor, reducir algunos riesgos molestos y recordarte que debes estar alerta antes de volver al volante.

Lo importante es esto: la bolsa debe estar en el retrovisor mientras el coche está aparcado, no mientras conduces. Antes de ponerte en marcha, quítala, comprueba los retrovisores y asegúrate de que ves con claridad. En las siguientes páginas, verás por qué este curioso truco se hizo popular entre los conductores precavidos. Es sencillo, barato y fácil de recordar en cualquier lugar.