Coloca siempre una bolsa en el retrovisor del coche cuando viajes solo: te explicamos por qué…

Puede evitar que se forme hielo en el retrovisor

Si alguna vez has rascado el hielo del parabrisas con los dedos helados, ya sabes lo molestas que pueden ser las mañanas de invierno. Los retrovisores laterales son aún peores. Son pequeños, están expuestos y es fácil olvidarse de ellos hasta que estás listo para salir. Entonces miras y ves una capa blanca y dura cubriendo el cristal.

Una simple bolsa puede evitar ese problema antes de que surja. Cuando tu coche esté aparcado durante la noche con temperaturas bajo cero, cubre cada espejo lateral con una bolsa y fíjala con cuidado. La bolsa actúa como un escudo flexible, evitando que la nieve, la escarcha y la lluvia helada se depositen directamente sobre el espejo. Por la mañana, retira la bolsa en lugar de raspar el hielo con la manga o un rascador.
Esto resulta especialmente útil cuando viajas solo, ya que cada minuto extra en un aparcamiento oscuro o vacío se hace eterno. No querrás quedarte junto al coche luchando con los retrovisores helados mientras tus maletas ya están dentro. Cubrirlos rápidamente la noche anterior puede hacer que tu salida sea más rápida, limpia y menos estresante. Solo tienes que quitar la bolsa por completo antes de arrancar, siempre, incluso si tienes prisa.