Éstas son 5 señales de que su colchón realmente necesita ser reemplazado

3.Manchas o mal olor

La tercera señal no tiene que ver primero con la comodidad. Se trata de la limpieza. Si su colchón tiene manchas, un olor desagradable o simplemente parece imposible de limpiar, es una señal inequívoca de que debe deshacerse de él. Con el tiempo, los colchones acumulan sudor, aceites corporales, escamas de piel, polvo y otras acumulaciones. Esto no significa automáticamente que su colchón sea inseguro, pero sí que un colchón viejo puede volverse menos agradable, menos fresco y más difícil de mantener limpio.

También hay una razón práctica para no ignorarlo. Las directrices médicas sobre los ácaros del polvo explican que los dormitorios son uno de los principales focos de exposición a los ácaros del polvo y que estos alérgenos se acumulan en los lugares donde se acumula el polvo, especialmente alrededor de la ropa de cama. Así que si tu colchón ha llegado a un punto en el que huele a rancio o muestra manchas profundas, puede ser algo más que un problema estético. Una funda lavable y una limpieza regular ayudan, por supuesto, pero no revierten años de desgaste y acumulación en el interior del propio colchón. Si intenta disimular el olor, darle la vuelta al colchón para ocultar el peor lado o fingir que las manchas no están ahí porque las sábanas las cubren de todos modos, esa suele ser su respuesta. Tu cama debería ser un lugar limpio donde descansar, no algo en lo que intentas no pensar.