Los gatos tienen un don para hacer que la vida cotidiana resulte un poco más dramática. En un momento dado, están durmiendo como una toallita doblada; al siguiente, cruzan el pasillo a toda velocidad como si acabaran de acordarse de una reunión en otra habitación. Entonces, justo cuando crees que los entiendes, te presionan la frente contra la cara como si tuvieran algo urgente que decirte.
Ā
Ā
Lo curioso es que, normalmente, es así. Los gatos no son tan aleatorios como parecen. Sus hábitos pueden parecer extraños para los humanos, pero muchos de ellos son pequeños mensajes. Una cola en alto, una pata amasando tu regazo, un maullido repentino a medianoche… todo ello puede decirte algo sobre lo que tu gato quiere, siente o necesita.
Algunas señales son tiernas. Otras son molestas. A unas pocas vale la pena prestarles más atención. Pero una vez que empiezas a interpretarlos correctamente, la rutina diaria de tu gato deja de parecer un caos y se convierte en un lenguaje privado que nunca te enseñaron oficialmente. Exploremos algunas travesuras comunes de los gatos y lo que podrían significar. Sigue leyendo hasta la última página para entender qué es lo que ese felino que te da cabezazos podría estar intentando decirte.