Éstas son 5 señales de que su colchón realmente necesita ser reemplazado

1. ¿Qué edad tiene su colchón?

La primera señal es fácil: puede que su colchón sea demasiado viejo. Mucha gente ni siquiera recuerda cuándo compró el suyo, lo cual ya dice algo. Después de unos siete años, un colchón debe ser sustituido, y diez años es realmente el límite exterior. Las directrices de la Fundación del Sueño también indican que un colchón de seis a ocho años o más es una de las señales más claras de que ha llegado el momento de cambiarlo. Esto no significa que todos los colchones se vuelvan terribles al cumplir años, pero la edad importa porque los materiales de su interior no son los mismos para siempre. La espuma se reblandece, los muelles pierden elasticidad y el soporte se vuelve menos fiable, aunque la cama siga teniendo buen aspecto por fuera.

Pregúntese sinceramente: ¿cuántos años lleva su colchón funcionando cada noche? Si la respuesta se acerca más a una década que a un par de años, puede que ya le esté dando menos soporte del que cree. Esto es especialmente cierto si también ha notado otros pequeños problemas, como despertarse rígido o sentirse más cómodo en otra cama. La gente suele esperar a que un colchón tenga un aspecto horrible antes de cambiarlo, pero para entonces el deterioro suele llevar mucho tiempo. Si su colchón es viejo y su descanso ya no es lo que era, puede que necesite sustituirlo lo antes posible. A veces, la señal más inteligente en la que confiar es simplemente el tiempo que ya ha tentado a la suerte.