Justo más allá de los parterres se encontraba uno de sus proyectos de jardinería favoritos. Esta vez, el neumático no estaba lleno de flores de colores. En su lugar, se había convertido en una maceta compacta para hierbas aromáticas y hortalizas. Nos explicó que mantener las hierbas en un solo lugar facilitaba mucho su riego, cuidado y recolección a lo largo de la temporada de cultivo. Los bordes elevados también ayudaban a evitar que la tierra se lavara con las lluvias intensas, al tiempo que proporcionaban a cada planta su propio espacio exclusivo.
Era otro recordatorio de que los proyectos de jardinería útiles no siempre requieren materiales caros. A veces, simplemente hay que mirar los objetos cotidianos desde una perspectiva un poco diferente. Se rió al admitir que muchos de sus vecinos se preguntaban al principio por qué seguía acumulando neumáticos viejos. Ahora, esos mismos vecinos le preguntan con frecuencia cómo ha conseguido que sus maceteros tengan un aspecto tan atractivo. Pero el huerto de hierbas aromáticas no fue el proyecto que más impresionó a los visitantes.
Se reservó una de sus ideas más creativas para el patio, donde otro neumático gastado se había transformado en algo que casi nadie reconocía a primera vista.