Uno de los mayores retos a los que se enfrentó fue añadir más color a su jardín sin gastarse una fortuna en macetas decorativas. Comprar macetas grandes para flores puede resultar sorprendentemente caro, sobre todo cuando intentas llenar varias zonas del jardín. En lugar de ir al centro de jardinería, se fijó en la pila de neumáticos viejos que había en una esquina de su propiedad. Tras limpiar una a fondo, la pintó de un color vivo que combinaba con las flores que pensaba cultivar. Una vez seca, la llenó de tierra y plantó una mezcla de flores de colores.
El resultado fue sencillo, pero sorprendentemente eficaz. La maceta elevada aportaba altura, ayudaba a definir el espacio y se convirtió al instante en una de las primeras cosas que llamaban la atención de los visitantes al entrar en el jardín. Lo mejor de todo es que le dio a un neumático que habría acabado en la basura un propósito completamente nuevo. Pero las flores no eran lo único que quería cultivar. A medida que nos adentrábamos en el jardín, nos mostró otro proyecto que convertía un neumático viejo en algo aún más práctico.