10 errores al almacenar alimentos que le cuestan dinero en secreto

Error 3 – Guardar juntas las frutas y verduras equivocadas

No todos los productos se llevan bien. Algunas frutas liberan más gas etileno a medida que maduran, y ese gas puede acelerar la maduración y el deterioro de las frutas y verduras cercanas. Las manzanas, los plátanos, los aguacates, las peras y los tomates son productores habituales de etileno. Por otro lado, alimentos como la lechuga, el brécol, los pepinos, las zanahorias y las hierbas de hoja pueden ser sensibles a él. Si se almacenan uno al lado del otro sin pensar, un alimento puede acortar la vida de otro.

Este tipo de desperdicio es fácil de pasar por alto porque no parece dramático. Puede que los aguacates maduren demasiado rápido y, de repente, se pasen de maduros. Puede que los pepinos se ablanden antes de lo habitual. Puede que la lechuga parezca cansada sólo uno o dos días después de comprarla. Puede parecer aleatorio, pero el almacenamiento suele ser la causa. Si guardas los productos juntos en un cajón grande o en un frutero, algunos pueden envejecer unos a otros antes incluso de que tengas la oportunidad de utilizarlos.

No es necesario memorizar una tabla gigante para solucionar este problema. Basta con que tengas en cuenta algunas combinaciones comunes. Siempre que sea posible, guarda las manzanas y los plátanos lejos de las verduras sensibles. Deja que los aguacates maduren por sí solos y, si es necesario, llévalos al frigorífico para ralentizar su maduración. Mantenga las verduras de hoja verde y las hortalizas delicadas separadas de la fruta de maduración rápida. Incluso un poco más de distancia puede ayudar. Una vez que empiece a separar las verduras más problemáticas, notará que sus productos duran más sin ningún esfuerzo ni gasto adicional. Se trata de un sencillo hábito de almacenamiento que protege tanto la frescura como su presupuesto.