Esta mujer construyó una casa de ensueño invisible, y la experiencia es sorprendente…

Cuando Clara Hughes contó por primera vez a sus amigos que quería construir una «casa invisible», la mayoría se rió. No porque les pareciera imposible, sino porque Clara era la persona menos misteriosa que conocían. Era cariñosa, charlatana, siempre estaba horneando algo y siempre invitaba a la gente a tomar café. Sin embargo, después de veinte años de vida urbana, ruido, tráfico y vecinos lo bastante cerca como para oír la puerta de cada armario, quería una casa que pareciera casi escondida.

La idea surgió durante un tranquilo paseo por el campo. Clara se fijó en cómo un estanque en calma podía hacer que los árboles, las nubes y los pájaros aparecieran dos veces, como si la naturaleza hubiera pintado sobre sí misma. Esa era la sensación que quería: una casa que no llamara la atención, sino que desapareciera suavemente en el paisaje.

Así que compró una estrecha parcela junto a un pequeño bosque y trabajó con un arquitecto local para crear una casa compacta envuelta en espejos y cristal. Desde la distancia, refleja tan bien el cielo, los árboles y la hierba que los visitantes a menudo se detienen, parpadean y se hacen la misma pregunta: «Espera… ¿dónde está la casa?»