En la mayoría de las casas diminutas, la cama es inevitable. Suele ser el mueble más grande de toda la casa. Y precisamente por eso Mia y Jake abordaron el problema de otra manera. En lugar de dedicar una sección permanente del autobús a un dormitorio, diseñaron un sistema que permite que el espacio se transforme a lo largo del día. A primera vista, los visitantes ven una cómoda zona de descanso. Un sofá. Espacio de almacenamiento debajo. Mucho espacio libre. Nada fuera de lo común.
Pero luego llega la sorpresa. La cama se despliega cuando hace falta y desaparece cuando no. De repente, todo cobra sentido. La razón por la que el autobús parece tan diáfano no es porque sea inusualmente grande. Es porque uno de los elementos más voluminosos de la casa no ocupa un espacio valioso durante el día. El diseño les permite disfrutar de una amplia zona de estar cuando están despiertos, sin renunciar a un cómodo lugar para dormir por la noche.
Para muchos visitantes, es el momento en el que se dan cuenta de por qué toda la casa se siente tan diferente de otras casas diminutas que han visto.