5. El agua que se retira repentinamente de la orilla
Si el mar se retira bruscamente —dejando al descubierto arena, rocas y peces que se debaten donde antes había agua—, no estás ante una marea extraña. Estás ante la señal de alerta de tsunami natural más clara que existe, y es posible que solo te queden unos minutos. Se llama «retroceso»: la cresta del tsunami llega antes que su valle. La gente se adentra en el mar para ver los peces varados; los supervivientes corren hacia las colinas. Enséñales a tus hijos esta única frase y considera que esta página ha merecido la pena:si el océano huye, tú también huye: hacia el interior y cuesta arriba, inmediatamente, y no vuelvas en horas.Lo mismo se aplica a cualquier cambio inexplicable, rápido y sostenido en el nivel del mar.
6. La línea de espuma «champán» que huele mal
La espuma del mar suele ser inofensiva: algas y materia orgánica removidas, el capuchino del océano. Pero una espuma espesa, persistente, de color marrón o rojizo con un olor químico o a podrido puede indicar una floración de algas nocivas (una prima de la «marea roja»), y en esos días el rocío en sí mismo puede provocar ataques de tos y picor en los ojos, mientras que los mariscos de la zona se vuelven realmente peligrosos. Las señales: agua descolorida (rayas de color óxido, marrón o verde guisante), peces muertos a lo largo de la línea de marea y esa sensación de que algo no va bien en el aire. Nada en otro sitio, mantén a los perros alejados de la espuma —los perros son las víctimas más frecuentes— y evita los mejillones de la playa esa semana.