Si ves olas cuadradas en el mar, sal del agua inmediatamente

7. El precioso globo azul en la arena

Parece un globo de fiesta perdido por un niño: azul violáceo translúcido, brillante, del tamaño de la palma de la mano, tirado sobre la arena húmeda. Es una carabela portuguesa, y los tentáculos que se extienden invisibles varios metros por la arena pican ferozmente durante días después de que el animal haya muerto; las que quedan varadas en la playa causan más lesiones que las que nadan, sobre todo a niños que las recogen y a adultos que las rozan con los pies descalzos. Si hay una en la arena, significa que hay más en el agua (van a la deriva en flotillas impulsadas por el viento). El protocolo: mirar, fotografiar, avisar al socorrista, no tocar nada… y fijarse en la bandera morada, porque es precisamente por esto por lo que se iza.


8. Agua marrón y revuelta cerca de la desembocadura de un río o después de la lluvia

Esa agua de color té donde el río se encuentra con la playa no solo es fea: es el agua con más riesgo estadístico de la costa. Las desembocaduras de los ríos combinan corrientes de salida que funcionan como cintas transportadoras, cambios bruscos de profundidad, residuos que no se ven, bacterias de escorrentía tras las tormentas y, en las costas donde es relevante, son el lugar donde se alimentan los depredadores, porque ahí es donde están la turbidez y los peces presa. La regla básica de los socorristas: no nades en las desembocaduras de los ríos y evita el mar durante 72 horas después de lluvias intensas; solo la escorrentía (la de tipo bacteriano) envía a más bañistas al médico que cualquier animal con dientes jamás lo hará.