La mayoría de la gente solo utiliza las pastillas para lavavajillas en el único lugar donde tiene sentido ponerlas y, como su nombre indica, ese lugar es el lavavajillas. Por eso, cuando empezaron a aparecer vídeos en Internet en los que se veía a gente colocando pastillas para lavavajillas directamente dentro de sus hornos, los espectadores tuvieron la misma reacción: «¿Qué están haciendo?». A primera vista, no tiene mucho sentido. Las pastillas para el lavavajillas están diseñadas para limpiar platos, vasos y cubiertos. No hornos.
Sin embargo, millones de personas han visto cómo los entusiastas de la limpieza confían ciegamente en este truco inusual, afirmando que ayuda a eliminar la grasa rebelde y los restos de comida incrustados que, normalmente, requerirían mucho más esfuerzo para eliminarlos. Y teniendo en cuenta lo mucho que a la gente le disgusta limpiar el horno, no es difícil entender por qué la idea se extendió tan rápidamente. Para muchos propietarios, el horno es uno de los electrodomésticos más frustrantes de limpiar. Cuanto más se pospone, peor se pone. La grasa se acumula. Las salpicaduras de comida se queman en las paredes.
Y cada vez que se utiliza el horno, esas manchas se vuelven aún más difíciles de eliminar. Por eso precisamente tanta gente sintió curiosidad al oír lo que una simple pastilla para el lavavajillas podría llegar a hacer. Pero hay que seguir unos pasos, ¡y aquí está el truco que, según hemos comprobado, funciona mejor!
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