2. Cuchara suelta
El «Loose Spooning» es el primo más relajado del «Spooning». Siguen mirando hacia el mismo lado, siguen juntos, pero hay un poco de espacio entre los dos. Puede que una mano se apoye en la cadera, que las rodillas se toquen o que se separen unos centímetros al quedarse dormidos. Es íntimo, pero no pegajoso.
Esta postura suele aparecer cuando la pareja ha superado la fase inicial de «hay que tocarse cada segundo». En realidad, eso puede ser encantador. Sugiere que el vínculo sigue ahí, pero que ya no es necesario demostrarlo durante toda la noche. Se puede estar conectado sin estar pegado. Sabes que la otra persona está ahí, incluso cuando no estás envuelto a su alrededor. El confort sigue presente, pero es más suave y práctico. Dice: «Estoy aquí», sin estrujar el mensaje.
Si así es como duermes, puede que tu relación haya encontrado un cómodo término medio. Hay afecto, pero también confianza. Puedes disfrutar de la cercanía sin perder tu pequeño colchón. En la vida cotidiana, esto puede significar pasar tiempo juntos sin dejar de tener vuestras propias aficiones, vuestras propias rutinas y vuestro propio lado del armario que, de alguna manera, sigue invadido.