Grandes etapas y curvas suaves
Quizá la hazaña más audaz de la renovación fue la conversión del auditorio de la escuela en la sala de estar principal. La mayoría de los promotores habrían dividido el enorme espacio en salas más pequeñas y manejables, pero Elena insistió en mantener la «grandeza del vacío» El propio escenario se ha transformado en un salón hundido, repleto de sofás de terciopelo de gran tamaño y cojines de suelo. Las pesadas cortinas de terciopelo burdeos se mantienen, proporcionando un dramático telón de fondo para una pantalla de proyector de alta definición que convierte la sala en un cine privado cuando se pone el sol.
La acústica, originalmente concebida para las obras de teatro y los ensayos del coro, transmite ahora las suaves notas de la colección de discos de Elena con una claridad evocadora. Para dar intimidad a un espacio cavernoso, utilizó alfombras para definir «islas» de confort y añadió una chimenea suspendida que cuelga como una escultura de las vigas de seis metros. El suelo original de madera de la cancha de baloncesto del gimnasio adyacente se recuperó para parchear el suelo del auditorio, creando una superficie de madera cálida y sin juntas. Es una sala que consigue ser monumental y acogedora a la vez, demostrando que no hacen falta paredes para crear un sentimiento de pertenencia.