Esta anciana de 78 años hizo construir la casa de sus sueños dentro de una cueva, pero el interior no se parece en nada a lo que esperabas

El cuarto de baño oculto tras una puerta de madera

El cuarto de baño se oculta tras una pesada puerta de madera que parece pertenecer a una antigua casa de campo, no al interior de una cueva. Al abrirla, el espacio parece casi irreal. Las paredes siguen siendo de piedra, pero aquí parecen más ligeras, suavizadas por el vapor, las velas y los espejos cuidadosamente colocados. Una sencilla ducha encaja en la curva de la cueva, con el agua cayendo sobre azulejos oscuros que parecen rocas de río mojadas. El lavabo descansa sobre una encimera de madera maciza, y a su lado Marta guarda un pequeño jarrón con una flor fresca siempre que el jardín se lo permite.

En el cuarto de baño no hay luz intensa. Marta odia eso. En su lugar, hay pequeñas luces cálidas que brillan a lo largo de la pared, dando a la habitación una sensación de spa sin hacer que parezca fría o llamativa.

El detalle más sorprendente es la bañera. No es enorme, ni espectacular, ni una de esas bañeras diseñadas sólo para las fotos de las revistas. Es profunda, sencilla y está situada cerca de una pequeña abertura arqueada que da a una zona verde privada. En verano, Marta abre la ventanita y escucha el zumbido de los insectos mientras se remoja los pies.