Esta anciana de 78 años hizo construir la casa de sus sueños dentro de una cueva, pero el interior no se parece en nada a lo que esperabas

La puerta en la montaña

A los 78 años, Marta vendió su casa adosada de las afueras y encargó un proyecto que los contratistas locales calificaron de «pura locura» No quería una residencia de ancianos, sino un santuario excavado en los mismos huesos de la tierra. Hoy, su «Cueva de Curiosidades» es una maravilla viral que demuestra que el hogar no está sólo donde está el corazón, sino donde empieza la roca madre.

La anciana había pasado la mayor parte de su vida en casas corrientes: habitaciones cuadradas, techos planos, escaleras chirriantes y jardines que siempre necesitaban más trabajo del que ella tenía energía para hacer. Así que decidió que no quería otra casa corriente. Quería algo más tranquilo, más fresco, más extraño y un poco mágico.

Contrató a constructores, diseñadores y un albañil que comprendió que no quería destruir el carácter de la cueva. Quería domarla con suavidad. Meses después, la oquedad rocosa se había convertido en un verdadero hogar, una casa cálida, resplandeciente y sorprendentemente cómoda, excavada en la propia tierra.

Y una vez abierta la puerta principal, la pequeña cueva de la colina dejó de parecer simple…