¿Ojos cansados? Puede que no sea sólo el envejecimiento – Más información

La trampa del trabajo de cerca constante

El mayor culpable del envejecimiento visual prematuro es nuestro constante hábito de «enfocar de cerca». La mayor parte del tiempo que pasamos despiertos miramos cosas que tenemos a un brazo de distancia, como teléfonos, portátiles y tabletas. Cuando fijamos la mirada en una pantalla durante horas, los músculos oculares se bloquean en un modo específico. Es similar a sostener una pesada mancuerna en un bíceps curl todo el día; con el tiempo, el músculo se sobrecarga, se tensa y se olvida de cómo relajarse. Por eso puede resultar difícil ver con claridad cuando por fin levantas la vista e intentas enfocar algo al otro lado de la habitación.

Para ayudar a los ojos a «respirar» y restablecerse, hay que romper este ciclo de trabajo constante. Una solución sencilla es dar intencionadamente a sus ojos tiempo de distancia a lo largo del día. Intenta mirar por la ventana o dar un paseo tan a menudo como puedas. Al enfocar el horizonte o los árboles lejanos, los músculos internos tensos se liberan. Este «cambio de marcha» regular ayuda a mantener la flexibilidad que sus ojos necesitan para mantenerse jóvenes y funcionales.