Estos tres ingredientes de cocina pueden curar la mayoría de las dolencias – Descubre cuáles son…

1) Gárgaras calientes para la garganta irritada

Un dolor de garganta puede hacer que todo el día parezca más largo. Hablar duele, tragar resulta difícil e incluso una taza de té puede parecer un esfuerzo. Aquí es donde entra en juego uno de los trucos de cocina más antiguos: agua salada tibia con un poco de limón. Para prepararla, remueve media cucharadita de sal en un vaso de agua templada hasta que se disuelva. Añade un pequeño chorrito de limón fresco si te gusta el sabor más picante. Algunas personas añaden también una pizca de pimienta negra, aunque puede resultar demasiado fuerte si la garganta ya está irritada. Haz gárgaras y luego escúpelo. No te lo tragues.

El agua templada puede resultar calmante, mientras que el enjuague salino puede ayudar a calmar la sensación de irritación durante un rato. La mezcla debe ser suave. Un exceso de sal o pimienta puede resecar o irritar más la garganta. Si el dolor de garganta viene acompañado de fiebre alta, dificultad para respirar, erupción cutánea o dura más de lo esperado, es hora de acudir al médico.