Una mujer encuentra un bolso perdido y lo lleva a la policía, pero la detienen al instante

El estómago de Lena se revolvió lentamente. ¿Estaba metida en algo más peligroso que un simple robo? Cuando Sato regresó, parecía más sombrío. «El tinte coincide con el lote robado en un atraco en tránsito hace tres meses», dijo en voz baja. «No se trata sólo de los dieciocho mil de la señora Marrow»

La fibra azul era un material específico utilizado por «Swift-Drop», un servicio local de mensajería independiente. Si el dinero de ese bolso había estado en contacto con esa fibra, no sólo había estado «sentado» en el bolso; había sido movido. El monedero no era sólo un objeto perdido; era un medio de transporte.

Lena se dio cuenta de que era un peón en un juego mucho mayor. Si no hubiera recogido ese bolso, ahora estaría sentada en su apartamento, preocupada por el alquiler. En cambio, era la principal sospechosa en un caso de blanqueo de dinero o de robo. «Tienes que encontrar a ese ciclista», suplicó. «Debe de ser él quien lo puso allí. Estaba esperando a que yo -o alguien como yo- lo recogiera»