Aviso importante: utiliza este truco con precaución
Este truco de la bolsa en el espejo solo tiene sentido cuando el coche está aparcado. No conduzcas con una bolsa sobre ningún espejo. Los retrovisores laterales están ahí porque los necesitas para cambiar de carril, dar marcha atrás, ver a los ciclistas, detectar a los peatones y saber qué está pasando alrededor del coche. Ocultar esa visión es peligroso y también puede infringir las normas de tráfico locales.
También debes pensar en el mensaje que la bolsa podría transmitir. En algunos lugares, un espejo cubierto podría hacer que tu coche pareciera desatendido, inusual o más fácil de detectar. Si viajas solo, especialmente de noche, no utilices este truco de una forma que te haga sentir más expuesto. Aparca en una zona iluminada, mantén los objetos de valor ocultos, cierra el coche con llave y confía en tu instinto.
Por último, utiliza el material adecuado. Una bolsa de plástico suelta puede salir volando y convertirse en basura. Una bolsa mojada o con arena puede rozar la pintura o el marco del retrovisor. Fíjala con cuidado, retírala por completo y considera la posibilidad de utilizar fundas adecuadas para los retrovisores si lo haces a menudo. La bolsa no es una norma de seguridad imprescindible. Es un pequeño truco para el coche aparcado que funciona mejor con sentido común y precaución. En caso de duda, no lo utilices.