Éstas son 5 señales de que su colchón realmente necesita ser reemplazado

5.Dolor de espalda

El quinto signo es uno que muchas personas notan sólo después de haberlo tolerado durante demasiado tiempo: dolor de espalda. El dolor de espalda es una señal clara de que el colchón ha llegado al final de su vida útil, porque tanto la almohada como el colchón afectan a la postura durante la noche. Despertarse regularmente con rigidez o dolores es un síntoma común de que un colchón necesita ser sustituido, mientras que investigaciones más amplias sobre el sueño han descubierto que las superficies de apoyo para dormir pueden influir en el confort de la espalda y la calidad del sueño.

La clave está en el momento. ¿Te levantas dolorido, rígido o tenso y luego empiezas a sentirte mejor cuando llevas un rato levantándote y moviéndote? Esa pauta puede indicar lo que está ocurriendo durante la noche. Un colchón que ya no sujeta bien la columna vertebral puede hacer que el cuerpo se hunda demasiado, que se tuerza ligeramente o que ejerza presión en los lugares equivocados. Por supuesto, no todos los dolores de espalda proceden de la cama, y un dolor persistente merece la atención adecuada. Pero si tus mañanas se han vuelto incómodas y además tu colchón es viejo, está hundido o, en general, desgastado, las pistas pueden estar alineándose. Se supone que la cama ayuda al cuerpo a recuperarse. Un colchón nuevo no puede resolver todos los problemas de sueño, pero cuando el actual le hace despertarse peor de lo que se acostó, puede que sea el momento de dejar de culpar a su cuerpo y empezar a culpar al colchón.