Esta mujer construyó una casa de ensueño invisible, y la experiencia es sorprendente…

La cocina es la habitación más práctica de la casa, que es exactamente como Clara la quería. Le encanta cocinar, así que se negó a que el diseño fuera demasiado preciosista. Hay cajones profundos, encimeras de piedra duradera, estanterías abiertas de madera y una larga isla donde los amigos se reúnen con naturalidad. Un panel de espejo fuera de la cocina refleja el jardín de hierbas, haciendo que la albahaca, el tomillo y el romero parezcan envolver la habitación.

Clara también diseñó la cocina para resolver un problema habitual en las casas acristaladas: demasiado calor y deslumbramiento. Las ventanas están colocadas de forma que capten la luz de la mañana, mientras que los delgados voladizos del tejado ayudan a dar sombra a la habitación más tarde. Las persianas ocultas pueden bajarse cuando el sol aprieta demasiado. Nada resulta excesivamente complicado. Es una cocina que parece espectacular desde el jardín, pero que en el interior funciona como una cocina familiar normal y corriente. Clara aún derrama harina, quema tostadas de vez en cuando y guarda un cajón desordenado lleno de menús de comida para llevar, lo que hace que este hermoso espacio parezca real.