Esta mujer construyó una casa de ensueño invisible, y la experiencia es sorprendente…

La entrada es la primera baza que juega la casa. Clara no quería una puerta de entrada gigante anunciándose desde el camino de entrada, así que el portal principal está metido en un hueco de madera oscura entre dos paredes de espejo. Durante el día, el cristal refleja ramas y nubes, haciendo que la fachada de la casa parezca más un hueco en el bosque que un edificio. Sólo un pequeño camino de grava delata el secreto.

Clara dice que las entregas son lo más divertido de vivir allí. Los conductores suelen llamar desde la carretera, convencidos de que la dirección es incorrecta. Para hacérselo más fácil, añadió un marcador de piedra bajo cerca de la puerta y una luz cálida junto a la entrada. Por la noche, la casa cambia por completo. El efecto espejo se suaviza, los cristales se oscurecen y el portal brilla como un farol silencioso. Es un lugar privado, pero no frío. Clara quería que los invitados sintieran curiosidad, no confusión, así que la entrada da la bienvenida justa manteniendo intacto el disfraz juguetón de la casa.