¿Ojos cansados? Puede que no sea sólo el envejecimiento – Más información

El impacto del estrés y el cerebro

Pocas personas se dan cuenta de que el estrés crónico tiene un impacto inmediato y profundo en nuestra visión. Cuando se está bajo presión, el cuerpo entra en un modo de «lucha o huida» en el que las pupilas se dilatan y la visión periférica se estrecha. Esta «visión de túnel» es estupenda para sobrevivir, pero agotadora para la vida diaria. Si te mantienes en este estado de alto estrés debido a los plazos o a la multitarea, tus ojos permanecen bloqueados en una línea de base tensa. Con el tiempo, este estrés se manifiesta como problemas de visión funcional, niebla cerebral y sensibilidad a la luz.

Dado que más de la mitad del cerebro se dedica a la visión, los ojos son básicamente un espejo de los niveles de energía del cerebro. Para combatirlo, son esenciales prácticas como la respiración profunda, el parpadeo consciente y la meditación. Estas técnicas devuelven a los ojos y al cerebro a un estado de relajación que les permite procesar la información con mayor eficacia. Recuerda que tus ojos no están separados de tu mente; entrenando la conexión entre ambos y controlando el estrés, puedes ayudar a tu sistema visual a adaptarse en una dirección más sana y juvenil.