Te explicamos por qué deberías limpiar el suelo con vinagre blanco; te estás perdiendo algo si aún no lo has probado

Muchos olores domésticos no proceden realmente del aire, sino de las superficies: el barro que se introduce desde el exterior, los restos de comida derramados, los «accidentes» de las mascotas. La suciedad del día a día. Con el tiempo, esos olores pueden impregnarse en el suelo y permanecer más tiempo de lo que la gente cree. Aquí es donde el vinagre blanco se gana gran parte de su reputación. En lugar de limitarse a enmascarar los olores con fragancias, ayuda a neutralizar muchos de los compuestos que causan los olores desagradables en primer lugar.


El olor a vinagre suele desaparecer a medida que el suelo se seca. Lo que mucha gente nota después es que la habitación huele más fresca. Esa es una de las razones por las que este truco se ha vuelto especialmente popular entre los dueños de mascotas y las familias con niños pequeños. Por supuesto, el vinagre no es una solución milagrosa. Algunos tipos de suelos —como los de piedra natural— no deben limpiarse con vinagre, ya que la acidez puede dañar la superficie.


Pero en el caso de muchos suelos de baldosas, vinilo y laminados sellados, los propietarios siguen confiando plenamente en este sencillo método. Y ahí es donde reside su mayor ventaja.