Unos ricos bloquean el muelle de un viejo pescador – lo que hizo en represalia es pura justicia

El principal problema no era sólo la flagrante e insultante falta de respeto de los ricos influyentes, sino la devastadora huella medioambiental de la enorme flotilla de lujo. Docenas de pesados generadores a bordo zumbaban continuamente sin pausa, enviando vibraciones profundas, antinaturales e implacables directamente a través de la columna de agua poco profunda. Peor aún eran las cegadoras luces intermitentes.


Todas las noches, los yates iluminaban la cala, normalmente oscura y tranquila, con luces LED submarinas de neón intensamente brillantes y enormes luces estroboscópicas fotográficas para grabar contenidos virales nocturnos. Por encima del agua, un enjambre constante y molesto de zumbidos de drones fotográficos sobrevolaba sin descanso los lechos de algas como mosquitos metálicos gigantes.

El constante ruido mecánico y la luz artificial antinatural perturbaban y destruían por completo el delicado y equilibrado ecosistema local, del que los pescadores dependían desesperadamente para sus capturas diarias. Al principio, Arthur no se dio cuenta del devastador impacto a largo plazo de esta constante y llamativa perturbación en su querido puerto.


Luego, tras unos días frustrantes de caos sin fin, por fin recogió sus pesadas redes de pesca.