Cuando tu gato maúlla por la noche
Los maullidos nocturnos tienen una forma especial de sonar más fuertes que los diurnos. A las 2 de la tarde, es una pequeña queja. A las 2 de la madrugada, se convierte en un discurso completo que resuena por el pasillo. Tu gato puede sentarse fuera de la puerta de tu dormitorio, maullar desde la cocina o deambular como si estuviera narrando una visita guiada de fantasmas.
Los gatos son naturalmente activos durante ciertas horas de la noche, especialmente cuando sus instintos les dicen que cacen, exploren o patrullen. Los gatos de interior pueden tener energía sobrante si el día ha sido tranquilo. Un gato aburrido con las pilas cargadas puede volverse muy ruidoso cuando la casa por fin se queda en silencio.
Jugar un poco más antes de acostarse puede ayudar. Una breve sesión con un juguete de varita, un comedero tipo rompecabezas o un juego de persecución puede calmarlo. Pero los maullidos nocturnos repentinos, inusuales o intensos no deben ignorarse, especialmente en gatos mayores. A veces el mensaje no es aburrimiento. Podría ser malestar, confusión o un motivo para llamar al veterinario.