Cuando tu gato te da un cabezazo
Ahora llegamos por fin a ese comportamiento felino tan común: el cabezazo. Un gato puede acercarse, presionar su frente contra tu barbilla, mejilla, mano o pierna, y luego repetirlo como si estuviera imprimiendo un pequeño sello real. Puede ser suave, firme o sorprendentemente enérgico para un animal tan pequeño.
Este comportamiento se suele llamar «bunting». Los gatos tienen glándulas odoríferas alrededor de algunas partes de la cara, incluidas las mejillas y la zona de la frente. Cuando te presionan o frotan la cabeza contra ti, están dejando su olor. Suena menos romántico que un beso, pero en términos felinos, es un gesto profundamente social. Tu gato te está marcando como alguien familiar, seguro y parte de su círculo de confianza.
También es una señal de afecto y consuelo. Un gato que te da un cabezazo no suele estar simplemente pidiendo atención. Está mezclando su olor con el tuyo y diciéndote que perteneces a su mundo. La mejor respuesta es sencilla: mantén la calma, acarícialo suavemente si le gusta y agradece el mensaje. Has sido aceptado oficialmente por una criatura con unos estándares muy altos.