Este perro llevaba una cámara que le hacía fotos cada vez que se excitaba. La recopilación resultante está derritiendo corazones

Otra imagen capta algo maravillosamente ordinario: un par de pies en sandalias cerca de la superficie de un parque infantil. Para una persona, podría parecer un error. El encuadre es bajo, el sujeto no es glamuroso y la composición parece accidental. Pero para Grizzler, esta pequeña escena fue aparentemente suficiente para hacer reaccionar su corazón.

Los perros perciben a las personas a través de detalles que nosotros apenas percibimos. Los zapatos transmiten olor, movimiento, memoria y posibilidad. Unas chanclas pueden significar que alguien acaba de llegar. Las sandalias pueden pertenecer a una persona conocida, a un desconocido o a un posible nuevo amigo. Para Grizzler, los pies no eran aburridos. Eran información.

La foto también muestra lo diferente que es su diario visual del nuestro. Los humanos solemos fotografiar caras. Grizzler fotografiaba los indicios a ras de suelo que daban forma a su mundo. El resultado es curioso al principio, y luego extrañamente íntimo. No buscaba la belleza en los lugares habituales. Su corazón respondía al mundo tal y como él lo vivía.