Esta es la razón por la que siempre debe poner una moneda en su congelador antes de salir de vacaciones.

Aquí es donde entra el truco. Antes de salir, coge un pequeño cuenco o vaso de plástico y llénalo de agua. Mételo en el congelador y deja que se congele por completo. Cuando el agua esté totalmente congelada, pon una moneda encima del hielo y déjala ahí. Ya está. Cuando vuelvas de viaje, comprueba la moneda. Si sigue encima del hielo, no ha cambiado nada. El congelador ha permanecido frío todo el tiempo.


Pero si la moneda se ha hundido en el hielo -o está congelada en algún lugar más abajo- significa que el hielo se ha derretido en algún momento mientras estabas fuera. Y eso sólo ocurre si ha subido la temperatura dentro del congelador. Aunque ahora todo parezca completamente normal… Ese pequeño detalle te dice algo importante. Porque los alimentos que se descongelan y vuelven a congelarse no siempre son seguros. Y sin este truco, no tendrías forma de saberlo.


Es muy sencillo. Pero una vez que lo has utilizado y has comprendido lo mucho que ayuda, es el tipo de hábito que es difícil saltarse antes del próximo viaje.