Cómo integrar la «ventaja analógica»
Cualquier práctica continuada de la escritura a mano activa los sistemas cerebrales pertinentes, pero algunas formas ofrecen más beneficios que otras: Escribir un diario combina el beneficio motriz con el procesamiento reflexivo, una doble ventaja cognitiva. También se ha demostrado que escribir sobre experiencias emocionalmente significativas reduce los niveles de cortisol y mejora la función inmunitaria. No hace falta que sea literario. Basta con que sea sincero. Las notas manuscritas de la lectura profundizan la comprensión de forma espectacular. Si lees algo que merece la pena conservar, escribe un párrafo sobre ello a mano. El roce es la característica.
Y si no tienes tiempo para eso, la versión más sencilla es un «reinicio de tres líneas» diario que se explica aquí: Línea uno: escribe una cosa que necesites recordar hoy. Línea dos: escribe una cosa que hayas aprendido, notado o entendido. Tercera línea: escribe una cosa que quieras hacer a continuación.
El hábito de escribir funciona mejor cuando parece demasiado sencillo como para saltárselo. Un cuaderno junto a la tetera, al lado de la cama o cerca del lugar donde te tomas el café de la mañana es mejor que un complicado sistema oculto en una aplicación. También puedes usarlo para listas, nombres, citas, recetas, pensamientos después de leer o un breve resumen de tu día. La clave es evitar copiar mecánicamente. Pon las cosas con tus propias palabras. Ahí es donde el cerebro tiene que participar.
En la era de la velocidad digital, el mejor regalo que puedes hacerle a tu cerebro es la decisión de ir más despacio. Cuelga el teléfono, coge un bolígrafo y mantén tu mente joven.
Descargo de responsabilidad: Este artículo sólo tiene fines informativos y de entretenimiento y no debe tomarse como consejo médico. Escribir a mano puede ayudar a mantener la concentración, la memoria y el compromiso mental, pero no es una forma garantizada de prevenir la pérdida de memoria, el deterioro cognitivo, la demencia o cualquier otro problema de salud. Cualquier persona que experimente olvidos persistentes, confusión, cambios repentinos en la memoria o preocupaciones sobre la salud del cerebro debe hablar con un profesional médico cualificado.