¡Las moscas de la fruta no sólo vienen de la fruta! Los «nidos» secretos de su casa que se está perdiendo

La muerte líquida: Cómo crear la trampa perfecta

Una vez identificada la fuente, es hora de pasar a la ofensiva. No necesitas productos químicos caros para ganar esta guerra; sólo necesitas explotar su biología. Como las moscas de la fruta están obsesionadas con el olor de la fermentación, el vinagre de sidra de manzana (ACV) es tu mejor arma. Imita el olor de la fruta sobremadurada mejor que casi cualquier otra cosa de tu despensa.

Sin embargo, un cuenco de vinagre por sí solo no servirá de mucho: las moscas son lo bastante ligeras como para posarse en la superficie y salir volando. El ingrediente secreto es el jabón de fregar. Añadiendo sólo dos gotas de jabón líquido se rompe la tensión superficial del vinagre. Cuando las moscas intentan posarse para beber, se hunden inmediatamente y se ahogan. Para que sea «a prueba de escapes», usa un tarro cubierto de envoltorio de plástico con pequeños agujeros en la parte superior. Pueden entrar, pero no salir.

Para una trampa más «selectiva», pruebe el método del vino. Si tienes una botella a la que le queda un poco de vino tinto en el fondo, déjala sobre la encimera con un embudo de papel insertado en el cuello. La estrecha abertura del embudo actúa como una puerta de un solo sentido. Estas soluciones de bricolaje suelen ser más eficaces que las trampas pegajosas compradas en las tiendas, porque utilizan cebos activos en lugar de mera suerte pasiva.