Salón principal
Al atravesar la entrada de cristal curvado a medida, los visitantes se ven envueltos al instante por la calidez del salón circular. Dado que la casa carece por completo de esquinas cuadradas tradicionales, el diseño interior se basa en líneas fluidas y muebles empotrados hechos a medida que se adaptan con precisión a las paredes curvas de roble. Las bandas de hierro originales que antaño reforzaban la cuba han quedado expuestas en el interior, sirviendo tanto de soporte estructural como de llamativo elemento de diseño industrial.

El suelo está compuesto por tablas de destilería recuperadas, pulidas con un brillo suave que refleja las llamas danzantes de la estufa. Cada pieza de la decoración se ha seleccionado con intención, haciendo hincapié en la comodidad minimalista sin restar valor a la rica textura de la madera histórica. Es un espacio diseñado para la contemplación, donde la arquitectura curvada atrae naturalmente la mirada hacia arriba y hacia fuera, hacia las ondulantes colinas de las Highlands.