Una de las mayores diferencias se produce al aspirar. Especialmente con las aspiradoras más nuevas que tienen faros LED brillantes cerca del suelo. En una habitación muy iluminada, las pequeñas migas, el polvo, el pelo de las mascotas y los residuos pueden mezclarse con el suelo con sorprendente facilidad. Pero una vez que las luces superiores se apagan, esas luces LED bajas de repente se comportan más como un foco que barre el suelo. Y el efecto es espectacular.
El polvo que antes parecía invisible de repente empieza a proyectar pequeñas sombras. El pelo de las mascotas cerca de los bordes se hace evidente. Los restos finos atrapados en la textura del suelo empiezan a destacar casi al instante. Todo se reduce a los ángulos. La iluminación cenital se extiende uniformemente por la habitación, lo que en teoría parece útil, pero muchos limpiadores afirman que este tipo de iluminación plana oculta la textura y los residuos más de lo que la gente cree. En cambio, la iluminación direccional baja la deja al descubierto.
Es la misma razón por la que la luz del sol deja ver de repente el polvo que flota en el aire a determinadas horas del día. Una vez que la gente prueba a aspirar de esta forma por primera vez, la reacción suele ser la misma: «¿Cómo se me había pasado todo esto por alto antes?» Y para muchos limpiadores profesionales, esa es exactamente la razón por la que empezaron a limpiar en habitaciones más oscuras en primer lugar.
Pero, por extraño que parezca, pasar la aspiradora no es lo único que, según los limpiadores, resulta más fácil cuando se apaga la luz.