El viaje de Cassandra le había enseñado los límites del amor y la importancia de reconocer los peligros que a veces lo acompañan. Al embarcarse en este nuevo capítulo con Cammie, se aferró a los recuerdos de Reggie, sabiendo que siempre formarían parte de su historia.
Con la vivaz presencia de Cammie y la rutina diaria que establecieron juntas, Cassandra empezó a recuperar una apariencia de normalidad. El eco de su risa volvió a llenar la casa, un sonido que había estado ausente durante demasiado tiempo. La profunda alegría que Cammie trajo a su vida hizo que Cassandra se sintiera rejuvenecida, casi como la de antes. Parecía como si, tras un largo periodo de turbulencias, por fin hubiera comenzado un capítulo tranquilo y armonioso en sus vidas.