Por qué los problemas de memoria parecen «empezar» a partir de los 55 años

Lo que es malo para el corazón suele ser malo para el cerebro

Una quinta razón por la que los problemas de memoria son más frecuentes a partir de los 55 años es que los riesgos vasculares y metabólicos suelen ser más difíciles de ignorar. La hipertensión, la diabetes, los accidentes cerebrovasculares, la obesidad, el tabaquismo, la inactividad y el colesterol malsano se hacen más frecuentes con la edad, y no se trata sólo de problemas cardiacos. La Organización Mundial de la Salud señala que muchos de los factores relacionados con las enfermedades cardiacas también están vinculados al deterioro cognitivo y la demencia. Hay pruebas que relacionan los factores de riesgo cardiovascular más elevados -como el azúcar en sangre, el índice de masa corporal y la tensión arterial- con una peor salud cognitiva en etapas posteriores de la vida. Esto ayuda a explicar por qué la memoria puede desvanecerse gradualmente en algunas personas mucho antes de que aparezca un diagnóstico formal: el cerebro depende de unos vasos sanguíneos sanos, un flujo sanguíneo constante y una buena salud metabólica general.

Ésta es una de las partes más importantes de la historia, porque significa que los cambios en la memoria después de los 55 años no sólo tienen que ver con la edad. También tienen que ver con todo lo ocurrido antes de los 55. La salud en la mediana edad parece ser muy importante. Los estudios citados por la NIA sugieren que una mejor salud cardiovascular en torno a los 50 años se asocia a un menor riesgo de demencia más adelante, y la OMS afirma que las personas pueden reducir el riesgo de deterioro cognitivo siendo físicamente activas, no fumando, evitando el consumo nocivo de alcohol, controlando el peso y manteniendo una presión arterial, una glucemia y un colesterol saludables.

Así pues, cuando la memoria empieza a ser menos fiable en la mediana edad, suele ser el resultado visible del desgaste a largo plazo de los sistemas de apoyo del cerebro. El corazón y el cerebro envejecen juntos mucho más de lo que la mayoría de la gente cree.

Si le preocupa la pérdida de memoria o nota que empeora, hable con su médico para que le aconseje y evalúe adecuadamente.