5. Bicarbonato sódico
El comodín de todos los ingredientes de cocina: el bicarbonato de sodio. Esta maravilla multiusos también puede blanquearte los dientes. Mezcla unas cucharaditas de bicarbonato con un poco de agua o zumo de limón para hacer una pasta, aplícatela en los dientes, déjala actuar un minuto y aclárala. O puedes preparar la pasta de dientes casera que aparece en la página anterior, que también lo utiliza como ingrediente.